Este documento nace de una decisión simple: no volver a hacer directos sin estructura, sin preparación mínima y sin claridad previa sobre qué se va a entregar. Si el directo es en solitario, esto me ordena. Si es con otra persona, esto marca el mínimo.
Explica qué se va a hacer, por qué este directo existe y cuál es la idea central.
Enseña el entorno, el punto de partida y por qué está planteado así.
Enseña el caos o el punto real de partida y cómo lo controlas antes de tocar nada.
Aquí va el núcleo del directo. Una sola línea principal. Sin abrir veinte caminos.
Cierra enseñando que funciona. Ese es el momento que más credibilidad da.
No cerrar por cerrar. Cerrar posicionando.
